Mi musa María
Eres tú mi musa María
la que me inspira en este día,
y que me envuelve en la agonía
de saber que no eres mía.
Por las noches yo me sueño
al tratar con todo empeño,
de acabar con tu desdeño
y llegar a ser tu dueño.
En mi alma se atesora
la esperanza que te añora,
al llegar el día y la hora
en que seas mi fiel señora.