Divina presencia
Mi cuarto estaba vacío
esperaba con ilusión,
tener tu misericordia
seguida de tu perdón.
Mis ojos se encandilaron
la luz así se anunció,
al ver tu imagen gloriosa
mi alma se estremeció.
Ayer viví tu presencia
llegaste a mi habitación,
sentí tu mano divina
me diste tu bendición.
Mi corazón te recibe
te pide con gran clamor,
que entre tus brazos benditos
lo estreches con mucho amor.