Calvario
Debajo del madero
sangraba ya el Cordero
arriba de su falda
sufría aún su espalda
Con paso tembloroso
el camino es escabroso
el Galileo avanza triste
¡Oh pueblo! ¿Qué le hiciste?
Cayendo de rodillas
miraba a las orillas
hay alguien que lo llama
y le dice que lo ama
Limpiando su sudor
va marcando con ardor
en el trozo de franela
el rostro que ella anhela
Callejón de la amargura
su ambiente lo tortura
con brazos castigados
sus pies están cansados
Por fin la ayuda viene
de manos del Cirene
ya casi llega al Gólgota
y su sangre no se agota
El fin llegó y la hora
el sacrificio no demora
crucificado te han dejado
y con amor has perdonado.